martes, 23 de octubre de 2012

Vendedores de seguros: ¡¡tírense a un pozo!!

Desde que sabemos que existe la humanidad, y en particular el comercio, siempre han existido vendedores y compradores; donde los primeros, en su ambición a la hora de ejercer terminan convirtiéndose (en muchas ocasiones) en usureros. Esa situación no ha cambiado para nada hoy en día, sin embargo, la usura desde mi punto de vista ya te llega directamente por teléfono u otras formas, haciéndote perder el tiempo, y si no te pones buzo, hasta dinero.

En este caso, hablaré sobre la venta de seguros que no sirven para nada, siendo que se ha convertido en una especie de "comercio informal" de seguros por teléfono que son ofrecidos hasta por la tienda más "pedorra" en donde tengas una tarjeta de crédito, o por alguna compañía que te proporcione otro servicio (teléfono, tv por cable, etc.).

Los más comunes son seguros de vida, seguros de daños en el hogar, seguro vial, seguro contra robo (asalto), seguro contra fraudes, seguro ... bueno... hasta porque la mosca pasa te los ofrecen. Y a cambio pagas una cantidad mensual que comienza desde al rededor de los $30 pesos mensuales y va aumentando según la cobertura, y por supuesto, según la exclusividad de la tarjeta o la compañía que te lo ofrezca. Ademàs la táctica de venta es muy simple, hablan a la persona cuyos datos se encuentren en su base (de datos, valga la redundancia) y te ofrecen maravillas a través de los seguros, sin dejarte hablar, para que "sin que te des cuenta" lo aceptes y te logren hacer un cobro mensual.

La cuestión que quiero apuntar sobre estos seguros es la falta de seriedad de las compañías cuya ausencia de ética simplemente es aberrante y a veces parece que no tiene límites a la hora de buscar cómo ganar dinero.

El primer punto a tratar aquí, es la verdadera utilidad de esos seguros. Para empezar, son seguros o servicios que el tarjeta-habiente jamás pidió, y que por lo tanto, no necesita. Si yo nunca fui a una aseguradora a comprar un seguro para protegerme contra inundaciones o terremotos, ¿qué les hace pensar que ahora que me lo ofrecen, en realidad lo necesito?

Pensemos en el hecho de que los seguros son simplemente una mercancía intangible, es decir, un servicio que de no ocuparse (o necesitarse), entonces simplemente hace tirar dinero a la basura. Dense cuenta de que la compra de un servicio de ésta índole, sugiere la revisión de clausulas que nos hagan ver si realmente nos conviene o no tenerlo.

La función de un seguro, no es disminuir el riesgo de que te pase lo que estas asegurando, sino disminuir el costo por el riesgo de que algo suceda; es decir, estar mejor preparado para algo que realmente temas pueda pasar. Por lo tanto, si no lo aseguraste antes, para que lo harías en el momento en que te hablan por teléfono a tu casa para ofrecértelo.

Realmente, la compra de un seguro, así como la compra de un coche, de una casa, o hasta de un par de zapatos, no debe hacerse viendo lo primero que te ofrecen. Un comprador también debe ser atento a estas cuestiones, comparar precios, comparar beneficios, y optar por la mejor opción. Además la venta de seguros express no permite al consumidor pensar más que en los beneficios que te ofrecen por teléfono, siendo que existen cláusulas que especifican tremendamente el cobro de las cantidades que te ofrecen originalmente.

Por ejemplo, en el caso de los seguros por robo de celular, bolsa, tarjetas, en muchas ocasiones especifican "robo con violencia"; o sea, que si te lo "volaron" en el metro o el camión y no te diste cuenta, ya valiste. Me parece que el beneficiario tiene que ser amenazado con un arma o algo por el estilo, hacer su denuncia ante el Ministerio Público, y mucha suerte para que no te descubran si hiciste trampa en tu declaración.
Además, en caso de que proceda tu denuncia para el cobro del seguro, la aseguradora puede no darte la cantidad completa que te mencionaron a la hora de contratar el seguro, basándose en algún estándar o en alguna cláusula. Por ello es tan importante que revises todo antes de contratar un seguro; en pocas palabras, debe ser un asunto serio y no tomarlo a la ligera como lo hacen las compañías que te hablan por teléfono, o tal como me ha tocado últimamente, en la misma caja del banco ¿!Pero qué les sucede?!

Ahora el segundo punto, la gran, gran, falta de ética de las personas y las compañías. Hemos visto que contratar un seguro es una cuestión que toma tiempo, pues también tomará dinero el cual debemos ver como inversión; y a su vez, una inversión es una decisión que no puede tomarse a la ligera porque se supone consumirá parte de nuestros ingresos y por ende que los beneficios que nos debe otorgar sean proporcionales a lo que se esté pagando.

Bueno, sabiendo esto, ¿por qué las empresas se empeñan en molestar a los consumidores con esta clase de llamadas telefónicas de usura? Pues porque se defienden diciendo que no están haciendo nada ilegal, cuando en realidad están actuando con dolo para obtener beneficios, lo cual es ilegal, sobre todo cuando se trata de personas que no saben qué hacer para rechazar estas usuras.

La táctica, pues es la más antigua de todas, hablar y hablar sin parar para no dejar a la otra persona tiempo de pensar o reaccionar para rechazar el ofrecimiento. En muchas ocasiones simplemente después de la gran letanía, solamente terminan diciendo cosas como:

1) ... por favor, anote el teléfono que le voy a dictar para que pueda cobrar "sus beneficios" por el seguro...

2) ... entonces necesito confirmar sus datos para darlo de alta, su nombre completo es fulanito de tal...

3) ...a partir del próximo mes le estará llegando a su estado de cuenta el cobro del seguro...

Como pueden ver, en ninguna de las tres dan la opción al consumidor para decir "si" o "no" quiero de manera explícita, y es ahí donde se aprovechan de la pena, la falta de recursos lingüísticos  o aunque suene feo, de la ignorancia de las personas para poder rechazar este "ofrecimiento" que aunque se haga con las palabras más amables posibles, es una total y completa grosería por parte de los telefonistas.

Y aparte de ser una grosería para los clientes por parte de sus propios bancos o tiendas, nos da otra cosa en que pensar. La falta de ética de las mismas personas que hablan por parte de las compañías para actuar de esta forma tan descarada con las personas. ¿Realmente un salario de $6000 mensuales (si bien les va) por andar moliendo gente todo el día, vale tu dignidad como trabajador? ¿En serio no ven que los call center los ven como monos de circo haciendo el trabajo sucio? ¿Les gustaría a ustedes o sus familiares, salier afectados con una llamada de este tipo? ¿Dónde está su responsabilidad social? o sea, ¡¡mandar al demonio a compañías que solo les dan trabajo por hacer esta clase de barbaridad!!

Y después ¿qué provoca este comportamiento?, pues que la gente realmente se moleste, que sea grosera con los telefonistas por cualquier causa, y que la neurosis general aumente mientras las aseguradoras y grandes corporativos se "orinan de la risa" por la ganancias acumuladas por un servicio donde las ganancias pueden ser al 100% por quienes no reclaman ningún servicio del seguro.

En realidad, debería darles más pena a estos usureros "vender" de esta manera, que a los consumidores mandarlos al demonio por intentar tratarlos como bobos. Por ello, si les hablan por teléfono, y no les dan la opción de decir sí, o no, directamente cállenlos diciendo que no quieren o no les interesa. Nunca tengan pena de decir que no quieren, o que no tienen por qué comprar nada que ustedes no pidieron.

Cada que les hablen de esa manera, digan NO, y verán como los dejan de molestar. No tengan pena, al contrario, háganles ver qué es realmente una grosería y puede llegar a ser un delito obligar a alguien a comprar algo que no quieren. Es un abuso intentar exprimir a las personas desde todos los ángulos.

lunes, 8 de octubre de 2012

Clase No.3 de Japonés: Hiragana, Katakana y Kanji Básico (Parte 1)

¡Hola, que tal!

Estoy estrenando video-blog para dar las clases de japonés de una forma más fácil. De esta manera, puedo explicarles directamente y sin tanto rollo.

Disfruten la tercera clase de japonés, como con 100 años de retraso, jajaja, pero ahí está:




Ahora que ya viste el video, te recomiendo que consigas un cuaderno de cuadro chico o grande, para que hagas tus caracteres del mismo tamaño, de esta manera podrás aprender las proporciones de las letras, y también practicar de manera esquematizada.

O también, descarga el pdf para prácticas aquí. Es necesario descargarlo para verlo completo.


Fé de erratas: Después de revisar mis videos, me he dado cuenta de varios errores, por ello les pido de favor que mantengan activada la opción de anotaciones en el video. 

1. En el caso del furigana, cuando escribimos en vertical, por lo general esas "pequeñas letritas" o "ayuditas" van a la derecha del caracter, pero como yo necesitaba ahorrar espacio lo olvidé completamente. 

2. Los primeros trazos de la letra (katakana) están al revés, primero es el trazo de arriba y luego el de la izquierda. 

3. En el kanji del 1, la protuberancia que se pone para diferenciarlo de un guión u otro caracter, se pone a la derecha, tal como puse en las anotaciones. 

4. Mi caligrafía, como vieron, no es excelente, la verdad me falta mucho todavía, pero espero que les gusten mis clases. La intención principal es que aprendan, a la manera de "el estudiante orienta al estudiante".

martes, 2 de octubre de 2012

The Walking Dead, Octubre de estreno.

Y ahora ya regresa una de las series que más me ha gustado en la historia de las series, jajaja. Desde el mes pasado hemos estado recibiendo en el canal Fox bombardeos constantes de publicidad anunciando su inicio de temporada.

En particular, estuve esperando ansiosamente el inicio de la tercera temporada, pues ahora aparece Michonne, y en realidad es un personaje que en el cómic me ha dado muchas satisfacciones como lectora por el carácter y la forma de lidiar con zombis que tiene.

No se que vayan a modificar en la serie, en todo caso, dejé de leer el cómic para aplicar el factor sorpresa en la serie y después ver como realmente se manejó en la historieta. Actualmente solo llegué al número 50, por lo que más o menos tengo idea de qué pasará  en esta temporada, sin embargo, prefiero seguirla en la tele y después en papel.

No es flojera (aunque lo parezca jaja) simplemente me evito decepciones, y al mismo tiempo tengo oportunidad de reconocer (o no) la creatividad de los escritores de televisión. Lo digo porque cuando leí la trilogía de Alejandro Dumas: "Los tres mosqueteros, 20 años después y el Vizconde de Braguelonne", me decepcioné tremendamente de todas las películas sobre esa historia... terminé pensando que eran vomitivas. De hecho la última que salió con Milla Jovovich, ni me tomé la molestia de verla, y eso que es una actriz cuyas películas casi siempre termino viendo.

En todo caso, hasta ahora la serie no me ha decepcionado para nada, en realidad es de las que más me gusta y que más espero junto con The big bang theory, por lo que tengo  ¡grandes expectativas!

El 2 de Octubre ¿no se olvida?

Cada año, desde que entré al nivel bachillerato en la UNAM, he puesto atención en esta fecha en particular, pues después de la huelga de 1999 ya nada me sorprende. Siempre hay protestas, hay gente rompiendo cosas, diciendo de cosas al gobierno, etc. etc.

Reflexionando sobre todo esto, me parece que a los "protestantes" que cierran escuelas y por ende le dan en la torre no solo a la UNAM sino a otras institiuciones educativas, hay que recordarles que quién incursionó en la matadera no fue ésta, ni ninguna otra casa de estudios. Por el contrario, el ejército, la policía y el gobierno  fueron quienes la provocaron. ¿Por qué entonces no ir a reclamar a la Secretaría de Gobernación? ¿O a la Secretaría de Defensa? ¿O a los Pinos? De verdad, ¿qué no saben realmente lo que pasó?

En años anteriores, se han presentado destrozos a negocios, enfrentamientos, agresiones... A la misma UNAM la han mutilado y ultrajado: secuestro de pumitas (es decir los autobuses) en CU; cuando tiraron el águila de la Facultad de Derecho; suspender las clases; etc. Todo ello, en lugar de demostrar la capacidad de la misma sociedad de reparar las cosas simplemente demostró una gran falta de respeto hacia los estudiantes y maestros que fallecieron o fueron abusados durante ese día (y los posteriores), así como a las generaciones presentes que van a la Universidad para ser alguien en la vida, a aquellos profesores que realmente preparan sus clases y cuyo esfuerzo se ve mermado con estas situaciones. Con estos actos, el espíritu de una VERDADERA PROTESTA SOCIAL se ha visto desmoronado por la gente que aprovecha esta fecha para destruir, en lugar de construir a partir de lo aprendido.

Cabe mencionar, que para mí, está bien recordarle al gobierno (e incluso a cualquier esfera de poder) que debe respetar a la gente, que no debe reprimirla de esa manera porque puede haber consecuencias serias, sin embargo, la mayoría de quienes van a "protestar" no tienen ni idea de lo que significa el reclamo de una sociedad, como mencioné, una verdadera protesta social. No se informan, no leen, creen que tienen derecho a romper todo, y están agusto siendo del montón.

Esta es una situación que me molesta mucho, ya que la protesta social es una construcción de todos los días, es una resistencia a través de la cual cada quien hace lo que debe y al mismo tiempo detiene las injusticias. Desde el simple hecho de hacerte responsable por tirar un papel en la vía pública, no desperdiciar agua, educar a los tuyos, enterarse de lo que hace el gobierno, reclamar cuentas claras a cualquier servidor público sea a pequeña o gran escala. ¿Cómo voy a tener la cara para reclamar, si yo mismo incurro en un comportamiento corrupto o destructivo? ...Al menos, eso es en mi humilde opinión...

domingo, 12 de agosto de 2012

Clase No.2 de japonés del Pulpo Rosa Brillante: La escritura japonesa.


Cuando pensamos en un idioma oriental, por lo general pensamos en signos raros que no tenemos ni idea de como se puedan leer; de ahí que surjan expresiones como "está en chino", por la dificultad que nos presenta el poder llegar a leerlas con facilidad.
Bueno, a este prejuicio de que las lenguas orientales son extremadamente difíciles de aprender, puedo decirles que incluso cuando tienes el mismo alfabeto, si no sabes alemán, o francés o inglés, no vas a saber que dice en tal o cual texto. Por lo tanto el primer paso es aprender.

Otro problema que se presenta en esta parte, es el no querer aprender. Me he topado con varias personas y también algunos libros, que de cierta manera han sugerido la utilización del alfabeto latino para el aprendizaje del japonés sin necesidad de leer su escritura característica. Esto, déjenme decirles, es un gran error ¿por qué? bueno, muy fácil, ninguna otra escritura responderá a una lengua, ni se ajustará a sus necesidades como aquella que se creó para representarla desde el inicio.

Hemos visto algunos ejemplos, como puede ser en Turquía, donde se cambió la escritura árabe por el alfabeto latino (aunque esto tiene que ver más con cuestiones políticas que prácticas), sin embargo, esto resulta un esfuerzo innecesario y forzado para adaptar una legua a parámetros que no le corresponden. Básicamente, esta es una de las razones por las que antes de aprender a decir algo en japonés, creo que es necesario comenzar con lo más sencillo: aprender Hiragana y Katakana.

Aunque lo más idóneo sería ir viendo detalles muy sencillos de gramática, prefiero ahondar primero en la forma de escribir, de esa manera podremos ir leyendo, escribiendo y aprendiendo japonés al mismo tiempo. Para tener una idea general de la escritura japonesa pueden empezar leyendo el siguiente enlace: 

Como vemos en el artículo de wikipedia, se resumen de forma muy práctica las funciones (por ello es necesario que lo leas). En resumen, podemos decir que en japonés existen básicamente tres tipos de "alfabetos": Hiragana, que nos sirve para escribir prácticamente cualquier cosa; el Katakana, que se emplea para extranjerismos (palabras que provienen de otros idiomas que no sean japonés) para escribir los nombres extranjeros, pero también se utiliza para dar énfasis a algunas palabras; y los Kanji, que son los más parecidos a la escritura china y son signos que corresponden a una idea y que al mismo tiempo tienen diferentes lecturas según el uso. 

También se puede ver que se utiliza nuestro alfabeto, o podríamos decir que más bien el del inglés (pues no tiene la letra "ñ"), con el cual es posible adaptar cualquier frase o palabra, y se llama rōmaji. En la próxima clase veremos su utilización, que en la mayoría de los casos solamente sirve para cuestiones didácticas, por la situación que comentaba anteriormente.

Espero hayan disfrutado esta segunda clase, que aunque parece aburrida porque aún no hay "acción" en la próxima empezaremos a escribir Hiragana y Katakana y también veremos nuestro primer Kanji.

El examen de ingreso a la UNAM: ¿difícil e injusto?

Cada año desde que yo recuerdo que entré a la facultad hay manifestaciones en esta temporada por los aspirantes que no entraron a la UNAM debido a que no pasaron el examen de admisión, creyendo por ello en una especie de conspiración donde los altos directivos quieren dejar fuera a tantos aspirantes como sea posible.
Realmente esto es un error, y un problema cada vez más grande que también puede obedecer en mucho al capricho de muchos jóvenes que en bastantes ocasiones no se esforzaron lo suficiente para hacer su examen, y también a la falta de información, o más bien, de curiosidad por investigar que es lo que sucede adentro, la cantidad de opciones que existen y también por falta de orientación. 
Por supuesto, coincide con los bajos niveles educativos que existen en el país, sin embargo, el nuestro no es el único país en donde sucede esta dinámica. En todas las mejores universidades (del mundo) siempre existe un nivel de exigencia mínimo que los aspirantes deben de cumplir, con el objetivo de tener al mejor capital humano posible, e incrementar el tiempo de permanencia de los alumnos hasta que finalicen sus estudios.
El ejemplo más claro que tenemos, es el de las universidades gringas... si, tal como lo han visto en todos los programas de televisión, si quieres entrar a una de las mejores, los papás tienen que tener mucha lana o empezar a ahorrar desde que los hijos son pequeños, ganar una beca, o sabe dios como le tienen que hacer para conseguir dinero y aparte los aspirantes deben estudiar para realizar sus exámenes de ingreso.
Así que, en la UNAM si no quieres, o no puedes, no pagas un solo peso (tal vez solo centavos) de colegiatura, entonces si ese filtro no existe ¿que te queda para seleccionar a la gente que quiere ingresar? Pues muy claro, creando un examen en donde venga lo mínimo que debe saber un aspirante para convertirse en alumno.
La realidad de la UNAM, es que la mayoría de los alumnos de licenciatura provienen del pase automático que se les otorga al finalizar el nivel bachillerato en esta misma institución (ENP y CCH), por ello existen menos lugares para aquellos que hacen examen de admisión a este nivel. Esto es una verdad.
Pero la otra verdad, es el esfuerzo que ponen los aspirantes durante el concurso de ingreso. Se dice que pedir más de 100 aciertos en el examen para ingresar a carreras como medicina o derecho, es demasiado (en este año me parece que 111 aciertos de 120). Sin embargo, ¿por qué piensan que la universidad debe ser menos exigente?
Debemos pensar para empezar, que los lugares son limitados y lo que muchos no ven, es que hay una inmensa cantidad de carreras que pueden estudiar, varias sedes que NO son Ciudad Universitaria y que igual ofrecen excelente educación, y afortunadamente se expande fuera del Distrito Federal conforme pasan los años. ¿Entonces por qué se van todos por lo mismo y encima quieren que haya lugar para todos? Siento decirlo, pero es imposible, incluso con la infraestructura y recursos adecuados para aumentar a un nivel aceptable la oferta educativa de México en general.
En realidad este problema de saturación en este momento solo se arregla aumentando la exigencia, es la única manera de hacer un ingreso de manera justa. Probablemente hay muchos chicos que quedan a un par de aciertos de ingresar a la universidad, y en verdad es triste porque hicieron un buen trabajo, pero sigue sin ser lo suficiente para quedar. Me han dicho que defiendo la postura de la universidad porque nunca me quedé sin escuela, y que nunca hice examen, bueno, acepto que mi primera licenciatura la estudié porque tuve el pase automático, y reconozco que se me hacía difícil entrar por otro método, sin embargo, de tener que hacerlo, hubiera hecho lo imposible para quedar.
Pero déjenme decirles algo, el año pasado hice mi examen para segunda carrera, y pese a que muchas cosas no las supe, entré a la primera y sin estudiar. Aclaro que no es presunción, ni mucho menos una forma de tratar de humillar a gente que no ha podido; pero si uno se lo propone se puede hacer. Además habría sido una vergüenza no sacar bien la sección que coincide con lo que estudié.
En varias ocasiones las personas que quieren entrar a las carreras más saturadas, especialmente medicina, logran entrar ¡¡y ni siquiera terminan la carrera!! Ya sea porque no pueden con el peso de los estudios (y eso sucede en todas las carreras, porque no son cualquier cosa) o porque de plano no les gustó o no fue lo que esperaban. En todos esos alumnos se gasta una buena cantidad de recursos, y es una gran pérdida que no continúen sus estudios; así que ¿aún creen que se debe bajar el nivel de exigencia?
Además, también es feo decirlo, pero hay más opciones, si una persona no se queda en la UNAM, no es el fin del mundo. Sabemos que es la mejor universidad por "rankings" internacionales en este país, pero no por ello otras universidades tienen que verse como menos.
En otras universidades como por ejemplo (en el caso del "centro" del país), la UAM o la UAEM, o el IPN, también ofrecen programas de licenciatura, incluso posgrado muy interesantes (algunos que no existen en la UNAM) y creo que valen la pena. También están las escuelas ligadas a la SEP como la UPN, las universidades autónomas de los estados de la República, etc. 
Por ello, muchas veces no entiendo por qué le echan tanto a la UNAM, les recuerdo que ésta universidad cada año tiene que aumentar su matrícula,  pese a que el cupo es limitado (no solo por las instalaciones, sino también los recursos) y aun así lo aumenta. Ahora, si hay 20 lugares para una carrera y 30 pasan el exámen, esos 30 entran a estudiar porque se ganaron el derecho.
Finalmente, puedo decir que los grandes problemas en nuestra sagrada universidad están en todas partes, pero específicamente sobre esta cuestión, tienen que ver con no abrir los ojos a más posibilidades. Si no logran entrar en la carrera que quieren en la UNAM, busquen otras opciones, si en lugar de estudiar Derecho buscan algo similar o en esa dirección ¿por qué no estudiarlo? ¿por qué enfrascarse en algo que a lo mejor nunca van a terminar o que no les va a gustar? Incluso, pueden buscar otra modalidad, también se ofrece la modalidad abierta en varias carreras y no por ello el título es de menor valor.

viernes, 6 de julio de 2012

Lidiando con los créditos: Los pagos chiquitos para pagar ... ¿poquito?

Hace ya varios años que quería escribir sobre la problemática de los créditos por experiencia propia, sin embargo, mi reciente incursión en la tienda Elektra, me hizo decidirme. En esta entrada, quiero escribir sobre las compras a crédito, es decir, aquellas compras en las que te llevas un artículo a tu casa firmando un pagaré en el que te obligas a pagar según lo acordado.

Por lo general, buscamos crédito para comprar un artículo u obtener un servicio por varias razones: desde no traer a la mano el dinero, no contar con la cantidad necesaria o porque es una buena oportunidad de hacerse de varias cosas al mismo tiempo sin desembolsar de un jalón. Aunque podemos hablar, de coches, casas, u otros bienes, en esta entrada quiero hablar de artículos que se pueden encontrar en tiendas como Elektra, Liverpool, Sanborns, Viana, etc. cuyo crédito se ofrece a través de tarjetas departamentales y en ocasiones con tarjetas bancarias.

En este sentido existen varias formas de pagar:

1) Pago revolvente.
2) Pagos fijos.
3) Mensualidades sin intereses.

El primero, que es el pago revolvente, por lo general se hace con cualquier tipo de tarjeta de crédito (ya sea bancaria o departamental). Consiste en comprar con esos créditos el artículo o servicio, y estos deben ser pagados en su totalidad en el próximo corte y fecha límite de la tarjeta. Si no se paga, comienzan a cargarse intereses y comisiones hasta que se liquide el pago.

Aunque este tipo de pago no supone muchas ventajas, pues hay que pagar prácticamente al mes próximo de comprar; es útil (y solo debería usarse) para no cargar dinero que ya tenías disponible para gastar o para comprar algo no muy caro, ya que los intereses por falta de pago suelen ser altos en México.

Las siguientes dos pueden parecer igual, pero no hay que confundirse, ya que hay una gran diferencia. Así que explicaremos el 2o inciso. Los pagos fijos, son la división del total del costo de nuestro producto o servicio en varios pagos, pero además, se carga un interés que varía dependiendo del lugar donde compremos.

Este tipo de crédito es más frecuente, y ha existido desde hace mucho tiempo. Sin embargo, hay que tener cuidado y hacer la cuenta de lo que vamos a pagar, pues en muchas ocasiones nos dicen que vamos a pagar muy poquito, pero en un largo tiempo resulta que podemos pagar hasta más del doble del costo real del producto o servicio que adquirimos.

Este es el caso de tiendas como Elektra, en las que sus "pagos chiquitos" son una verdadera mofa al consumidor. Últimamente esta tienda ha optado por publicar el precio "chaz chaz" (que obviamente es más barato) y el precio a crédito, pues ponen en cada artículo el número de pagos y la cantidad a pagar, pero lo que no te dicen es que aparte de eso tienes que pagar un enganche considerable a la hora de querer sacar el crédito, por lo que terminas pagando todavía más de lo que originalmente se publica en las etiquetas de precio. 

Es decir, un completo engaño a la hora que vas a la tienda, por ejemplo, hace unos días fuimos a ver los refrigeradores, en el que nos gustó decía el número de pagos, la cantidad a pagar cada mes, y la cantidad "total". Bueno si la boleta de precio dice que al final de las semanas vas a pagar $9000 en paguitos semanales, en realidad no es el costo total, pues abajo de la boleta en letras groseramente microscópicas dice que son pagos calculados después de haber pagado un enganche del 10% o el 15% dependiendo del artículo. O sea, en realidad terminarías pagando de $9900 a  $10350 pesos según fuera el caso, y lo peor, el precio al "chaz chaz" como de $7500. ¿Alguna diferencia? Completamente abismal.

Lo mismo sucede en otro tipo de tiendas, por ejemplo, Liverpool. Es ahí en donde tienes la opción de parcializar los pagos en cualquier momento que vayas a comprar, pero con un interés tremendamente grande. Para parcializar, puedes llegar hasta 48 pagos mensuales para llevarte algún artículo, sin embargo esta clase de pago no se las recomiendo, pues al final terminan pagando el doble o más de lo que realmente costaba lo que compraron, y los pagos mensuales terminan siendo más altos o iguales a que compraran a meses sin intereses (y pagando por más tiempo).

Así que, esta segunda forma de pago, realmente no la recomiendo, porque aparte de estar pagando un interés cada mes o cada semana, si un día no pagan, agárrense que les va a llegar un gran cargo adicional por no haberlo hecho. Por ejemplo, en Palacio de Hierro si no pagas un mes, te cargan una comisión de al rededor de $350 pesos, más un interés moratorio  sobre la cantidad que no pagaste = por favor sean cumplidos con sus pagos, o pagarán interés sobre interés, o como yo lo llamo, dinero imaginario que para ustedes será muy real.

Por ello, si hay la necesidad de comprar es mejor ahorrar primero y aguantarse un poquito, pues por lo general existen muchas promociones de descuentos al pagar en efectivo. Sin embargo, cuando existe la urgente necesidad de cambiar la estufa, o el microondas, por decir algo, también existe otra forma, los meses sin intereses.

El tercer inciso, mensualidades sin intereses, por lo general aparecen en días de promoción ya que no son una forma de pago que se vea de manera permanente, y desde mi punto de vista la mejor opción para sacar un crédito. Estas promociones se pueden adquirir cumpliendo los requisitos que te ponga la tienda: tarjeta participante, monto mínimo a comprar y parcialidades de 3, 6, 9, 12, 15, 18 y en ocasiones hasta 24 meses.

La ventaja de este sistema de pagos, es que si ustedes cumplen cada mes con su pago, no tienen que pagar más de lo que les costaría comprarlo de un jalón, si no cumplen con una mensualidad, obviamente se les carga un interés por falta de pago. 

Con lo que hay que ponerse buzos en esta forma de pago, es primero el precio del artículo, en ocasiones puede tener el precio más alto en lugares donde se ofrece la promoción, por lo que deben consultar varias opciones antes de decidirse a comprar.

La segunda, el monto mínimo para que nos hagan las mensualidades, en ocasiones lo que queremos comprar nos cuesta por ejemplo, $1500, pero el monto mínimo para que nos apliquen la promoción es de $3000 como sucede muchas veces en SAMS Club. Esto se hace con el motivo de fomentar el consumismo y podríamos salir de la tienda con cosas que ni pensábamos comprar, por ello, si no tienen que comprar otra cosa para juntar el monto, simplemente no lo hagan y consulten otra opción; o por otro lado, si alguien de su confianza va a comprar algo también, pueden juntar sus artículos en una sola compra para que les apliquen las mensualidades.

El tercer problema, es que no todos los artículos de una tienda entran a mensualidades, así que primero vean los términos y condiciones, así como los artículos participantes, pues pasa que llega uno a la caja y resulta que le cobran las cosas de contado porque no aplica la promoción. Un ejemplo, los perfumes, no entran a mensualidades en varios almacenes.

Por último, una cuestión fundamental que deben revisar una vez que hayan decidido utilizar esta forma de pago, es la de revisar que lo que compren esté dividido en parcialidades. Me pasó en varias ocasiones que compraba artículos y le decía al cajero explícitamente que quería la promoción a mensualidades, pero a la hora de salir el ticket de compra, el sistema se pasaba la promoción por el arco del triunfo por "x" o "z" razón, y me lo cobraba de contado. Así que cada que compren, revisen inmediatamente su comprobante de compra para revisar si se aplicó la promoción, o si no lo saben, pregunten al cajero o en servicios al cliente dónde dice que se aplicó tal parcialización de pagos sin intereses.

Para terminar la entrada puedo decirles que en todo caso cada quien tiene su mejor manera de comprar, en mi opinión (y por experiencia) lo mejor es ahorrar y comprar con la seguridad de que tenemos un presupuesto asignado y sin deberle nada a nadie, pero cuando hay necesidad o urgencia de comprar pues los créditos pueden ser la mejor opción.

Sin embargo, recuerden no dejarse llevar por la hoy en día agresiva publicidad de las tiendas para que solo pensemos en comprar y comprar. Si no hay necesidad, no sacar créditos, pues ese dinero lo podemos ocupar después en algo mejor, ya que en ocasiones pagamos $5000 pesos en mensualidades por un aparato electrónico que al final del año ya se devaluó a $3000 (ejem... celulares son el mejor ejemplo).

Aunque esta entrada fue un poco larga, espero les haya gustado, y les oriente un poco. Recuerden también seguir los consejos de la CONDUSEF, en su sitio electrónico también pueden encontrar artículos que les orienten en el manejo de sus créditos para no rebasar su capacidad de pago, y de verdad, siempre busquen la mejor opción sin dejarse llevar por el entusiasmo de obtener algo que siempre quisieron (de verdad.... es pasajero jajaja).