domingo, 12 de agosto de 2012

Clase No.2 de japonés del Pulpo Rosa Brillante: La escritura japonesa.


Cuando pensamos en un idioma oriental, por lo general pensamos en signos raros que no tenemos ni idea de como se puedan leer; de ahí que surjan expresiones como "está en chino", por la dificultad que nos presenta el poder llegar a leerlas con facilidad.
Bueno, a este prejuicio de que las lenguas orientales son extremadamente difíciles de aprender, puedo decirles que incluso cuando tienes el mismo alfabeto, si no sabes alemán, o francés o inglés, no vas a saber que dice en tal o cual texto. Por lo tanto el primer paso es aprender.

Otro problema que se presenta en esta parte, es el no querer aprender. Me he topado con varias personas y también algunos libros, que de cierta manera han sugerido la utilización del alfabeto latino para el aprendizaje del japonés sin necesidad de leer su escritura característica. Esto, déjenme decirles, es un gran error ¿por qué? bueno, muy fácil, ninguna otra escritura responderá a una lengua, ni se ajustará a sus necesidades como aquella que se creó para representarla desde el inicio.

Hemos visto algunos ejemplos, como puede ser en Turquía, donde se cambió la escritura árabe por el alfabeto latino (aunque esto tiene que ver más con cuestiones políticas que prácticas), sin embargo, esto resulta un esfuerzo innecesario y forzado para adaptar una legua a parámetros que no le corresponden. Básicamente, esta es una de las razones por las que antes de aprender a decir algo en japonés, creo que es necesario comenzar con lo más sencillo: aprender Hiragana y Katakana.

Aunque lo más idóneo sería ir viendo detalles muy sencillos de gramática, prefiero ahondar primero en la forma de escribir, de esa manera podremos ir leyendo, escribiendo y aprendiendo japonés al mismo tiempo. Para tener una idea general de la escritura japonesa pueden empezar leyendo el siguiente enlace: 

Como vemos en el artículo de wikipedia, se resumen de forma muy práctica las funciones (por ello es necesario que lo leas). En resumen, podemos decir que en japonés existen básicamente tres tipos de "alfabetos": Hiragana, que nos sirve para escribir prácticamente cualquier cosa; el Katakana, que se emplea para extranjerismos (palabras que provienen de otros idiomas que no sean japonés) para escribir los nombres extranjeros, pero también se utiliza para dar énfasis a algunas palabras; y los Kanji, que son los más parecidos a la escritura china y son signos que corresponden a una idea y que al mismo tiempo tienen diferentes lecturas según el uso. 

También se puede ver que se utiliza nuestro alfabeto, o podríamos decir que más bien el del inglés (pues no tiene la letra "ñ"), con el cual es posible adaptar cualquier frase o palabra, y se llama rōmaji. En la próxima clase veremos su utilización, que en la mayoría de los casos solamente sirve para cuestiones didácticas, por la situación que comentaba anteriormente.

Espero hayan disfrutado esta segunda clase, que aunque parece aburrida porque aún no hay "acción" en la próxima empezaremos a escribir Hiragana y Katakana y también veremos nuestro primer Kanji.

El examen de ingreso a la UNAM: ¿difícil e injusto?

Cada año desde que yo recuerdo que entré a la facultad hay manifestaciones en esta temporada por los aspirantes que no entraron a la UNAM debido a que no pasaron el examen de admisión, creyendo por ello en una especie de conspiración donde los altos directivos quieren dejar fuera a tantos aspirantes como sea posible.
Realmente esto es un error, y un problema cada vez más grande que también puede obedecer en mucho al capricho de muchos jóvenes que en bastantes ocasiones no se esforzaron lo suficiente para hacer su examen, y también a la falta de información, o más bien, de curiosidad por investigar que es lo que sucede adentro, la cantidad de opciones que existen y también por falta de orientación. 
Por supuesto, coincide con los bajos niveles educativos que existen en el país, sin embargo, el nuestro no es el único país en donde sucede esta dinámica. En todas las mejores universidades (del mundo) siempre existe un nivel de exigencia mínimo que los aspirantes deben de cumplir, con el objetivo de tener al mejor capital humano posible, e incrementar el tiempo de permanencia de los alumnos hasta que finalicen sus estudios.
El ejemplo más claro que tenemos, es el de las universidades gringas... si, tal como lo han visto en todos los programas de televisión, si quieres entrar a una de las mejores, los papás tienen que tener mucha lana o empezar a ahorrar desde que los hijos son pequeños, ganar una beca, o sabe dios como le tienen que hacer para conseguir dinero y aparte los aspirantes deben estudiar para realizar sus exámenes de ingreso.
Así que, en la UNAM si no quieres, o no puedes, no pagas un solo peso (tal vez solo centavos) de colegiatura, entonces si ese filtro no existe ¿que te queda para seleccionar a la gente que quiere ingresar? Pues muy claro, creando un examen en donde venga lo mínimo que debe saber un aspirante para convertirse en alumno.
La realidad de la UNAM, es que la mayoría de los alumnos de licenciatura provienen del pase automático que se les otorga al finalizar el nivel bachillerato en esta misma institución (ENP y CCH), por ello existen menos lugares para aquellos que hacen examen de admisión a este nivel. Esto es una verdad.
Pero la otra verdad, es el esfuerzo que ponen los aspirantes durante el concurso de ingreso. Se dice que pedir más de 100 aciertos en el examen para ingresar a carreras como medicina o derecho, es demasiado (en este año me parece que 111 aciertos de 120). Sin embargo, ¿por qué piensan que la universidad debe ser menos exigente?
Debemos pensar para empezar, que los lugares son limitados y lo que muchos no ven, es que hay una inmensa cantidad de carreras que pueden estudiar, varias sedes que NO son Ciudad Universitaria y que igual ofrecen excelente educación, y afortunadamente se expande fuera del Distrito Federal conforme pasan los años. ¿Entonces por qué se van todos por lo mismo y encima quieren que haya lugar para todos? Siento decirlo, pero es imposible, incluso con la infraestructura y recursos adecuados para aumentar a un nivel aceptable la oferta educativa de México en general.
En realidad este problema de saturación en este momento solo se arregla aumentando la exigencia, es la única manera de hacer un ingreso de manera justa. Probablemente hay muchos chicos que quedan a un par de aciertos de ingresar a la universidad, y en verdad es triste porque hicieron un buen trabajo, pero sigue sin ser lo suficiente para quedar. Me han dicho que defiendo la postura de la universidad porque nunca me quedé sin escuela, y que nunca hice examen, bueno, acepto que mi primera licenciatura la estudié porque tuve el pase automático, y reconozco que se me hacía difícil entrar por otro método, sin embargo, de tener que hacerlo, hubiera hecho lo imposible para quedar.
Pero déjenme decirles algo, el año pasado hice mi examen para segunda carrera, y pese a que muchas cosas no las supe, entré a la primera y sin estudiar. Aclaro que no es presunción, ni mucho menos una forma de tratar de humillar a gente que no ha podido; pero si uno se lo propone se puede hacer. Además habría sido una vergüenza no sacar bien la sección que coincide con lo que estudié.
En varias ocasiones las personas que quieren entrar a las carreras más saturadas, especialmente medicina, logran entrar ¡¡y ni siquiera terminan la carrera!! Ya sea porque no pueden con el peso de los estudios (y eso sucede en todas las carreras, porque no son cualquier cosa) o porque de plano no les gustó o no fue lo que esperaban. En todos esos alumnos se gasta una buena cantidad de recursos, y es una gran pérdida que no continúen sus estudios; así que ¿aún creen que se debe bajar el nivel de exigencia?
Además, también es feo decirlo, pero hay más opciones, si una persona no se queda en la UNAM, no es el fin del mundo. Sabemos que es la mejor universidad por "rankings" internacionales en este país, pero no por ello otras universidades tienen que verse como menos.
En otras universidades como por ejemplo (en el caso del "centro" del país), la UAM o la UAEM, o el IPN, también ofrecen programas de licenciatura, incluso posgrado muy interesantes (algunos que no existen en la UNAM) y creo que valen la pena. También están las escuelas ligadas a la SEP como la UPN, las universidades autónomas de los estados de la República, etc. 
Por ello, muchas veces no entiendo por qué le echan tanto a la UNAM, les recuerdo que ésta universidad cada año tiene que aumentar su matrícula,  pese a que el cupo es limitado (no solo por las instalaciones, sino también los recursos) y aun así lo aumenta. Ahora, si hay 20 lugares para una carrera y 30 pasan el exámen, esos 30 entran a estudiar porque se ganaron el derecho.
Finalmente, puedo decir que los grandes problemas en nuestra sagrada universidad están en todas partes, pero específicamente sobre esta cuestión, tienen que ver con no abrir los ojos a más posibilidades. Si no logran entrar en la carrera que quieren en la UNAM, busquen otras opciones, si en lugar de estudiar Derecho buscan algo similar o en esa dirección ¿por qué no estudiarlo? ¿por qué enfrascarse en algo que a lo mejor nunca van a terminar o que no les va a gustar? Incluso, pueden buscar otra modalidad, también se ofrece la modalidad abierta en varias carreras y no por ello el título es de menor valor.

viernes, 6 de julio de 2012

Lidiando con los créditos: Los pagos chiquitos para pagar ... ¿poquito?

Hace ya varios años que quería escribir sobre la problemática de los créditos por experiencia propia, sin embargo, mi reciente incursión en la tienda Elektra, me hizo decidirme. En esta entrada, quiero escribir sobre las compras a crédito, es decir, aquellas compras en las que te llevas un artículo a tu casa firmando un pagaré en el que te obligas a pagar según lo acordado.

Por lo general, buscamos crédito para comprar un artículo u obtener un servicio por varias razones: desde no traer a la mano el dinero, no contar con la cantidad necesaria o porque es una buena oportunidad de hacerse de varias cosas al mismo tiempo sin desembolsar de un jalón. Aunque podemos hablar, de coches, casas, u otros bienes, en esta entrada quiero hablar de artículos que se pueden encontrar en tiendas como Elektra, Liverpool, Sanborns, Viana, etc. cuyo crédito se ofrece a través de tarjetas departamentales y en ocasiones con tarjetas bancarias.

En este sentido existen varias formas de pagar:

1) Pago revolvente.
2) Pagos fijos.
3) Mensualidades sin intereses.

El primero, que es el pago revolvente, por lo general se hace con cualquier tipo de tarjeta de crédito (ya sea bancaria o departamental). Consiste en comprar con esos créditos el artículo o servicio, y estos deben ser pagados en su totalidad en el próximo corte y fecha límite de la tarjeta. Si no se paga, comienzan a cargarse intereses y comisiones hasta que se liquide el pago.

Aunque este tipo de pago no supone muchas ventajas, pues hay que pagar prácticamente al mes próximo de comprar; es útil (y solo debería usarse) para no cargar dinero que ya tenías disponible para gastar o para comprar algo no muy caro, ya que los intereses por falta de pago suelen ser altos en México.

Las siguientes dos pueden parecer igual, pero no hay que confundirse, ya que hay una gran diferencia. Así que explicaremos el 2o inciso. Los pagos fijos, son la división del total del costo de nuestro producto o servicio en varios pagos, pero además, se carga un interés que varía dependiendo del lugar donde compremos.

Este tipo de crédito es más frecuente, y ha existido desde hace mucho tiempo. Sin embargo, hay que tener cuidado y hacer la cuenta de lo que vamos a pagar, pues en muchas ocasiones nos dicen que vamos a pagar muy poquito, pero en un largo tiempo resulta que podemos pagar hasta más del doble del costo real del producto o servicio que adquirimos.

Este es el caso de tiendas como Elektra, en las que sus "pagos chiquitos" son una verdadera mofa al consumidor. Últimamente esta tienda ha optado por publicar el precio "chaz chaz" (que obviamente es más barato) y el precio a crédito, pues ponen en cada artículo el número de pagos y la cantidad a pagar, pero lo que no te dicen es que aparte de eso tienes que pagar un enganche considerable a la hora de querer sacar el crédito, por lo que terminas pagando todavía más de lo que originalmente se publica en las etiquetas de precio. 

Es decir, un completo engaño a la hora que vas a la tienda, por ejemplo, hace unos días fuimos a ver los refrigeradores, en el que nos gustó decía el número de pagos, la cantidad a pagar cada mes, y la cantidad "total". Bueno si la boleta de precio dice que al final de las semanas vas a pagar $9000 en paguitos semanales, en realidad no es el costo total, pues abajo de la boleta en letras groseramente microscópicas dice que son pagos calculados después de haber pagado un enganche del 10% o el 15% dependiendo del artículo. O sea, en realidad terminarías pagando de $9900 a  $10350 pesos según fuera el caso, y lo peor, el precio al "chaz chaz" como de $7500. ¿Alguna diferencia? Completamente abismal.

Lo mismo sucede en otro tipo de tiendas, por ejemplo, Liverpool. Es ahí en donde tienes la opción de parcializar los pagos en cualquier momento que vayas a comprar, pero con un interés tremendamente grande. Para parcializar, puedes llegar hasta 48 pagos mensuales para llevarte algún artículo, sin embargo esta clase de pago no se las recomiendo, pues al final terminan pagando el doble o más de lo que realmente costaba lo que compraron, y los pagos mensuales terminan siendo más altos o iguales a que compraran a meses sin intereses (y pagando por más tiempo).

Así que, esta segunda forma de pago, realmente no la recomiendo, porque aparte de estar pagando un interés cada mes o cada semana, si un día no pagan, agárrense que les va a llegar un gran cargo adicional por no haberlo hecho. Por ejemplo, en Palacio de Hierro si no pagas un mes, te cargan una comisión de al rededor de $350 pesos, más un interés moratorio  sobre la cantidad que no pagaste = por favor sean cumplidos con sus pagos, o pagarán interés sobre interés, o como yo lo llamo, dinero imaginario que para ustedes será muy real.

Por ello, si hay la necesidad de comprar es mejor ahorrar primero y aguantarse un poquito, pues por lo general existen muchas promociones de descuentos al pagar en efectivo. Sin embargo, cuando existe la urgente necesidad de cambiar la estufa, o el microondas, por decir algo, también existe otra forma, los meses sin intereses.

El tercer inciso, mensualidades sin intereses, por lo general aparecen en días de promoción ya que no son una forma de pago que se vea de manera permanente, y desde mi punto de vista la mejor opción para sacar un crédito. Estas promociones se pueden adquirir cumpliendo los requisitos que te ponga la tienda: tarjeta participante, monto mínimo a comprar y parcialidades de 3, 6, 9, 12, 15, 18 y en ocasiones hasta 24 meses.

La ventaja de este sistema de pagos, es que si ustedes cumplen cada mes con su pago, no tienen que pagar más de lo que les costaría comprarlo de un jalón, si no cumplen con una mensualidad, obviamente se les carga un interés por falta de pago. 

Con lo que hay que ponerse buzos en esta forma de pago, es primero el precio del artículo, en ocasiones puede tener el precio más alto en lugares donde se ofrece la promoción, por lo que deben consultar varias opciones antes de decidirse a comprar.

La segunda, el monto mínimo para que nos hagan las mensualidades, en ocasiones lo que queremos comprar nos cuesta por ejemplo, $1500, pero el monto mínimo para que nos apliquen la promoción es de $3000 como sucede muchas veces en SAMS Club. Esto se hace con el motivo de fomentar el consumismo y podríamos salir de la tienda con cosas que ni pensábamos comprar, por ello, si no tienen que comprar otra cosa para juntar el monto, simplemente no lo hagan y consulten otra opción; o por otro lado, si alguien de su confianza va a comprar algo también, pueden juntar sus artículos en una sola compra para que les apliquen las mensualidades.

El tercer problema, es que no todos los artículos de una tienda entran a mensualidades, así que primero vean los términos y condiciones, así como los artículos participantes, pues pasa que llega uno a la caja y resulta que le cobran las cosas de contado porque no aplica la promoción. Un ejemplo, los perfumes, no entran a mensualidades en varios almacenes.

Por último, una cuestión fundamental que deben revisar una vez que hayan decidido utilizar esta forma de pago, es la de revisar que lo que compren esté dividido en parcialidades. Me pasó en varias ocasiones que compraba artículos y le decía al cajero explícitamente que quería la promoción a mensualidades, pero a la hora de salir el ticket de compra, el sistema se pasaba la promoción por el arco del triunfo por "x" o "z" razón, y me lo cobraba de contado. Así que cada que compren, revisen inmediatamente su comprobante de compra para revisar si se aplicó la promoción, o si no lo saben, pregunten al cajero o en servicios al cliente dónde dice que se aplicó tal parcialización de pagos sin intereses.

Para terminar la entrada puedo decirles que en todo caso cada quien tiene su mejor manera de comprar, en mi opinión (y por experiencia) lo mejor es ahorrar y comprar con la seguridad de que tenemos un presupuesto asignado y sin deberle nada a nadie, pero cuando hay necesidad o urgencia de comprar pues los créditos pueden ser la mejor opción.

Sin embargo, recuerden no dejarse llevar por la hoy en día agresiva publicidad de las tiendas para que solo pensemos en comprar y comprar. Si no hay necesidad, no sacar créditos, pues ese dinero lo podemos ocupar después en algo mejor, ya que en ocasiones pagamos $5000 pesos en mensualidades por un aparato electrónico que al final del año ya se devaluó a $3000 (ejem... celulares son el mejor ejemplo).

Aunque esta entrada fue un poco larga, espero les haya gustado, y les oriente un poco. Recuerden también seguir los consejos de la CONDUSEF, en su sitio electrónico también pueden encontrar artículos que les orienten en el manejo de sus créditos para no rebasar su capacidad de pago, y de verdad, siempre busquen la mejor opción sin dejarse llevar por el entusiasmo de obtener algo que siempre quisieron (de verdad.... es pasajero jajaja).














sábado, 28 de abril de 2012


Clase No.2 de japonés del Pulpo Rosa Brillante: La escritura japonesa.


Cuando pensamos en un idioma oriental, por lo general pensamos en signos raros que no tenemos ni idea de como se puedan leer; de ahí que surjan expresiones como "está en chino", por la dificultad que nos presenta el poder llegar a leerlas con facilidad.
Bueno, a este prejuicio de que las lenguas orientales son extremadamente difíciles de aprender, puedo decirles que incluso cuando tienes el mismo alfabeto, si no sabes alemán, o francés o inglés, no vas a saber que dice en tal o cual texto. Por lo tanto el primer paso es aprender.

Otro problema que se presenta en esta parte, es el no querer aprender. Me he topado con varias personas y también algunos libros, que de cierta manera han sugerido la utilización del alfabeto latino para el aprendizaje del japonés sin necesidad de leer su escritura característica. Esto, déjenme decirles, es un gran error ¿por qué? bueno, muy fácil, ninguna otra escritura responderá a una lengua, ni se ajustará a sus necesidades como aquella que se creó para representarla desde el inicio.

Hemos visto algunos ejemplos, como puede ser en Turquía, donde se cambió la escritura árabe por el alfabeto latino (aunque esto tiene que ver más con cuestiones políticas que prácticas), sin embargo, esto resulta un esfuerzo innecesario y forzado para adaptar una legua a parámetros que no le corresponden. Básicamente, esta es una de las razones por las que antes de aprender a decir algo en japonés, creo que es necesario comenzar con lo más sencillo: aprender Hiragana y Katakana.

Aunque lo más idóneo sería ir viendo detalles muy sencillos de gramática, prefiero ahondar primero en la forma de escribir, de esa manera podremos ir leyendo, escribiendo y aprendiendo japonés al mismo tiempo. Para tener una idea general de la escritura japonesa pueden empezar leyendo el siguiente enlace: 

Como vemos en el artículo de wikipedia, se resumen de forma muy práctica las funciones (por ello es necesario que lo leas). En resumen, podemos decir que en japonés existen básicamente tres tipos de "alfabetos": Hiragana, que nos sirve para escribir prácticamente cualquier cosa; el Katakana, que se emplea para extranjerismos (palabras que provienen de otros idiomas que no sean japonés) para escribir los nombres extranjeros, pero también se utiliza para dar énfasis a algunas palabras; y los Kanji, que son los más parecidos a la escritura china y son signos que corresponden a una idea y que al mismo tiempo tienen diferentes lecturas según el uso. 


También se puede ver que se utiliza nuestro alfabeto, o podríamos decir que más bien el del inglés (pues no tiene la letra "ñ"), con el cual es posible adaptar cualquier frase o palabra, y se llama rōmaji. En la próxima clase veremos su utilización, que en la mayoría de los casos solamente sirve para cuestiones didácticas, por la situación que comentaba anteriormente.


Espero hayan disfrutado esta segunda clase, que aunque parece aburrida porque aún no hay "acción" en la próxima empezaremos a escribir Hiragana y Katakana y también veremos nuestro primer Kanji.

martes, 17 de abril de 2012

Dulces japoneses (2): ¡El Dango!

Tal como lo prometí, ahora la segunda entrega de la serie "Dulces japoneses" del Pulpo Rosa Brillante, son esas bolitas tan características del anime japonés, y también de aquellos conocedores de los dulces japoneses o bocadillos dulces, u okashi llamados dango.


Antes de saber que estos eran unos pequeños bocadillos dulces, cada que los veía se me figuraban una especie de albóndigas de pescado cubiertas de salsa de soya, y que por lo tanto eran saladas. Ya que sabía que existían las albóndigas de pulpo que tanto causaron problemas en un capítulo de Ranma 1/2 , supuse que se trataba de algo similar. Incluso llegué a pensar que se trataban de bolitas de arroz, porque en algunas versiones se ven asadas.



En sí, el dango son unas bolitas, generalmente pequeñas, como se puede apreciar en las fotografías, que se encuentran hechas con harina de arroz y agua, y después se hierven para cocerlas. Una vez pasado este proceso, se pueden cubrir con diversos tipos de ingredientes, como azúcar, harina de soya, ajonjolí, e incluso el más famoso (o al menos el que yo he visto en la mayoría de las veces) un jarabe hecho de salsa de soya y azúcar (y es el que está en la primera foto). 

¿Y qué tal saben? bueno, puedo decirles que sí me gustaron, por lo menos las que yo hice, aunque no les recomiendo comer demasiadas porque caen pesadas. En sí, la bolita no tiene ningún sabor relevante, solamente sabe a vil masa de arroz, por lo tanto, lo que le da sabor es el ingrediente con el que está cubierto. Para esta ocasión, yo probé las bolitas hechas con harina de arroz y tofu que se encuentran en el canal Cooking with Dog de youtube. Según esta receta mostraban tres tipos de cubiertas: 1) ajonjolí con azúcar 2) jarabe de salsa de soya y 3) harina de soya con azúcar.



La primera la hice tal como lo indicaba, moler el ajonjolí y revolver con azúcar, el resultado: delicioso. Incluso sabía como si la hubiera cubierto con polvo de cacahuate, lo que me da una idea a futuro. 
La segunda en realidad no la hice, incluso cuando pude haber ido a comprar a la tienda de enfrente lo necesario, no quise arriesgarme a echar a perder mis bolitas con un jarabe que la verdad no se me antojó, tal vez cuando haga otra variante me anime.
La tercera, pues la sustituí con lo que creo es lo mismo: leche de soya en polvo. Finalmente es frijol de soya molido con azúcar, y saben buenas pero un poco terrosas.

Aparte de estas, cubrí algunas con azúcar morena y canela en polvo, la verdad quedaron buenas, y supongo que se pueden improvisar muchos más tipos de cubierta; recuerdo que vi un vídeo donde les ponían chocolate mmmm... delicioso.

En realidad existen diversos tipos de dango pues incluso son famosos por ser bolitas de colores, y se utilizan ingredientes naturales y colorantes vegetales para poder teñirlos e incluso pueden ir rellenos, según la wiki. En esta ocasión solo las hice de rápido porque no tenía mucho tiempo, pero en la próxima oportunidad cubriré algunas con el jarabe de salsa de soya dulce, jajaja, ¡¡espero no salir vomitando!! Igualmente quiero hacer el dango de colores, tal como el hanami dango.

Pero esto será en otra ocasión y ya contaré en el blog cómo salió. Para la próxima entrada sobre dulces japoneses haré Dorayaki, espero poder subir pronto las variantes que me faltaron del dango y del daifuku. ¡Hasta pronto!

domingo, 15 de abril de 2012

Clase No.1 de japonés del Pulpo Rosa Brillante: Introducción.

¡Hola que tal!

Pese poder hacerlo antes, pero no me fue posible subir esta clase introductoria de japonés  en las fechas que yo esperaba. Pero... en fin, comencemos:

Es necesario leer esta clase introductoria antes de querer comenzar el estudio de japonés, ya que podría sonar a advertencia, pero este idioma no es la mejor opción para todas las personas.

¿Por qué? Bueno, en pocas palabras, no es el mismo método aprender japonés que aprender por ejemplo, inglés o francés o italiano, ya que la gramática, la sintaxis y la forma de pensar son completamente diferentes.

Digamos que por lo general, cuando comenzamos a aprender inglés, estudiamos reglas gramaticales que aunque sean diferentes al español, no tienen la mayor complicación, ya que sabemos que es una regla donde la estructura es equivalente o similar. Esto sucede en la mayoría de los idiomas occidentales, otro ejemplo, es cuando estudiamos francés, pues simplemente aprendemos que los verbos tienen equivalencias de tiempo en ambos idiomas, y con aprender sus conjugaciones es más que suficiente. En general, existen similitudes en las formas gramaticales, y un tanto en la sintaxis, por lo que no es gran ciencia aprender otro idioma occidental, aún menos si se trata de un idioma de la misma familia que el español.

En cambio, el japonés, se trata de una lengua que utiliza recursos que no existen de ninguna manera en español, (y que veremos en su momento), comenzando por la escritura, ya que existen básicamente tres tipos de "alfabetos" por así decirlo, y debemos aprenderlos para tener un mejor conocimiento de la lengua. También tenemos fonemas muy propios de japonés que no existen en español, así como pausas y otras cuestiones de fonética difíciles de sobrellevar para un hispanohablante. 

Otra cuestión que hay que considerar es que la sintaxis del japonés no tiene nada que ver con el español, inclusive, muchas cosas se estructuran completamente al revés de como decimos las cosas. Además, no existen los artículos, las preposiciones, o conjunciones, recursos esenciales para dar sentido a una oración; en cambio, se utilizan las partículas, que son palabras utilizadas para unir frases y darles este mismo sentido, aunque sin tener el mismo significado y en ocasiones van más allá de la simple utilización de por ejemplo, una conjunción en la lengua española.

Entonces, ¿qué quiero decir con tanto rollo? bueno, que para aprender japonés es necesario poner empeño, ¿y por qué lo digo si para estudiar otros idiomas también es indispensable poner de nuestra parte? Pues porque necesitamos un poco más de esfuerzo por todo lo que les dije anteriormente, incluso puedo decirles que el japonés no tiene palabras parecidas o que nos suenen en español, (salvo los anglicismos, que nos ayudan mucho en el vocabulario) pero en general no las hay, y entonces debemos hacer un esfuerzo un poco más grande para aprender.

Esto no quiere decir de ninguna manera que sea supermegadificil o imposible aprenderlo, de hecho es un idioma sencillo, es más conciso, y no se presta a tantas confusiones como las lenguas romances por ejemplo. La realidad únicamente, es que hay que poner un poco más de empeño por la situación que he relatado anteriormente, y que (de seguir leyendo mi blog) encontrarán durante la etapa de aprendizaje.

En cuanto a la escritura, realmente no es difícil, Hiragana y Katakana es lo que más se utiliza, e incluso puede aprenderse en una semana. Lo que requiere más trabajo son los Kanji, ya que son un tanto más complicados porque corresponden a ideas, por lo tanto tienen diferentes lecturas (gracias también a los préstamos que el japonés ha hecho del idioma chino).

Finalmente, (aunque lo parezca) no pretendo desilusionar a la gente que quiere aprender japonés, únicamente quiero enseñarles la cara real del lado complicado del idioma, pero en general les aseguro que si estudian todo será mucho más simple, y además tendremos la certeza de saber a qué nos estamos enfrentando para de esa forma elegir el mejor método de estudio. En realidad no hay necesidad de hacer las cosas complicadas, ya que las clases serán muy breves para ir poco a poco, y ustedes puedan volver a las partes que más les cuesten trabajo.

Espero que les gusten mis clases, y además, espero que aprendan mucho. ¡¡Suerte!!

martes, 27 de marzo de 2012

Dulces japoneses: ¡El Daifuku!

Hace algún tiempo que he estado buscando videos sobre comida japonesa, en particular, recetas fáciles. Empecé buscando cómo hacer ramen, y eso me llevó a una infinidad de videos impresionante, y también a un montón de basura.

Lo rescatable de esto es que encontré un canal de youtube muy bueno, se llama: "cooking with dog" tal cual, es una señora japonesa que cocina junto con su anfitrión, un poodle de color gris un poco gay jajaja, pero muy bonito. Y pues tiene una gran compilación de videos  para hacer recetas de diversos tipos.

Me llamó la atención entonces, una serie de recetas sobre dulces japoneses, yo había oído que los sabores no eran muy agradables, y de hecho, algunas recetas que vi no se me antojan para nada. Pero.... me propuse a la tarea de investigar y probarlos, ¿por qué no? y bueno ya empecé con mi primer experimento: El Daifuku.

Bueno, y ¿qué es? En sí, el daifuku, es un "pastelito" hecho de una masa de harina de arroz relleno de una pasta de frijol dulce. Ugghhh! ya se que suena horrible, pero en realidad no es taaaaaan malo.


La verdad no me atreví a prepararlo yo misma, de hecho lo compré por casualidad en el Super Oriental que está por la Alberca Olímpica. Además la pasta de frijol dulce es algo cara, aunque de todos modos el daiufuku me salió como en $30 pesos.

Y en cuanto al sabor... bueno, puedo decirles que jamás lo olvidarán, jajaja. La cubierta de pasta de arroz a mi parecer no sabe mal, de hecho tiene un sabor muy ligero, sabe como a la harina pero la consistencia es gelatinosa y no a mucha gente le gusta eso. En cuanto a la pasta de frijol dulce, la verdad no me gustó, sé que está hecha con un frijol distinto al que consumimos aquí en México que es típico de Asia, pero aún así no le quita el sabor a legumbre dulce. Es más, sabe como a haba con azúcar pero color marrón.

Tal vez una mordida es fácil de dar al daifuku, pero si eres de paladar mexicano y no estas acostumbrado a estas cosas, te vas a tardar mucho tiempo en terminártelo, o en su defecto ni te lo vas a querer terminar. Yo me lo comí en el transcurso de dos días, y eso que es pequeño, como de unos 10cm de diámetro, y me quedaron pocas ganas de volver a comer ese dulce japonés (aunque si lo volvería a hacer en otra variante).

Así que si quieren probar algo de verdad, muy distinto, los invito a probar el dulce del día de hoy, pero si lo aborrecen ¡¡no me echen la culpa!! Sé que hay otros tipos distintos, por ejemplo, en cooking with dog lo hacen relleno de fresa, tal vez eso haga que el sabor mejore, pero hasta que lo pruebe les diré que tal.


Muy bien, espero les interese la receta!! Saludos, y la próxima golosina japonesa será: El Dango. ¡¡Hasta pronto!!